Con motivo del reciente "daño tecnológico" en mi ordenador, le quiero dedicar estas "palabras".
Algunas veces los odio.
Me desagrada
su frialdad de máquina.
Su interior,
desprovisto de sentimiento alguno.
Detesto
el desagradable zumbido que siempre les acompaña.
Y también,
las pantallas, ventanas, carpetas , ofertas y publicidades
que hacen chiribitas en mis ojos.
Aborrezco cuando,
sin motivo o razón aparente,
me deja esperando, esperando...
Me enfurece no saber,
como o por que suceden ciertas cosas en su interior
que para mí son inexplicables.
Me resulta inconcebible,
que puedan enfermar como nosotros.
Y me resulta peor la cura:
un doloroso vació en mi bolsillo.
No me gusta sentir,
que a veces, lo necesito en mi vida,
como si ese "necesitar" pudiera ser una urgencia.
Me enfada demasiado,
no poder conectar con aquellas personas, para mí importantes.
Me horroriza pensar,
que pueda crear un vínculo tan fuerte entre las personas
y se llegue a perder -con el tiempo- las miradas, las palabras dichas y pronunciadas,
el tacto de piel contra piel...
Pero aún más, le odio,
porque a veces, no pueda odiarle tanto como quisiera,
ni siquiera un poquito.
DIBUJO – EL ESCONDITE – EN 18 IMAGENES
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Siento que las fotos no tengan la calidad suficiente. En la primera foto,
los trazos mas oscuros son la reserva de acuarela que luego quito y matizo
el bla...
Hace 3 horas








6 comentarios:
Completamente de acuerdo contigo... se nos hace imprescindible...pero estamos dejando el contacto directo, visual y sentidos... pero asi es como vivimos! Nuestro ordenador es imprescindible...jajaja
Besos
Es verdad, yo estuve apenas dos días sin mi máquina y la extrañé. Se me ha hecho una mala costumbre.
Comparto tus 10 razones para odiarlas, pero tb deben haber otras 10 razones para amarlas,(quizas mas) porque vivir sin ellas ya no es razonable...
Un besote!;)
A veces lo de los ordenadores...¡Me saca de quicio! Me resultan imprescidibles para ciertos trabajos y además te hace la vida mucho más fácil y sencilla, pero, a veces, mi ignorancia tecnológica me hace equivocarme y para mí se hace muy complicado solucionar los problemas...¡Vamos, un rollazo! Me alegra "leeros" de nuevo.
Completamente de acuerdo con vos. Este verano mi portátil se estropeó y lo encontré a faltar mucho mientras lo arreglaban. Al mismo tiempo me dió muchísima rábia sentirme tan ligada a él.
Hola Noe,
Creo que casi todos compartimos tus sentimientos. Nos molesta sentirnos tan dependientes por este aparatejo pero tenemos que admitir que no podemos vivir sin él.
Cuando se echa a perder el mío en medio de mi pena aprovecho para leer bastante.
Besitos. ;-)
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