viernes, 25 de marzo de 2011

Chardin y las "heroínas"

Me deslicé en la tarde que presagiaba con sus grises nubarrones momentos nada agradables y sin embargo, Chardin me esperaba en el Prado.

Había aceptado su invitación y él había preparado el mantel blanco, impoluto de brillante claridad.

Tranquilo, sereno, puso ante mí deliciosas fresas salvajes, melocotones apetitosos o suculentas manzanas api junto a melones recién cortados y platos de caza de lo más sugerente en los que las liebres lucían ,aún muertas, vivas en su resplandor.

Fuimos interrumpidos por su gobernanta que se dedicó a regañar a un niño travieso o por aquel otro que se dedicaba a crear pompas de jabón traviesas apoyado en el alféizar de la ventana, mientras su mujer, una elegante dama, tomaba el té en la habitación contigua.


Fue tan magnífica esa tarde, que se despidió de mí, con esas cálidas tonalidades en sus mejillas ajadas por la edad, diciéndonos adiós a través de los cristales de sus gafas.

Y luego, me encontré con estas "amigas" por las que un día yo llamé a este blog "Una mujer artista", mujeres de las que tanto aprendo, y que me han conmovido enseñándome sus rostros, sus autorretratos, y que un día, abrieron camino, uno lleno de baches, para personas como yo y que nos deajron su huella, la que llega hasta nuestro días..."Heroínas" en la Fundación Caja Madrid, mi Frida, Artemisia, Sofonisba, Lee Krasner, Angelica, Berthe...



Y como final...¡Qué gran verdad!

" Uno se sirve de los colores, pero pinta con el sentimiento" Chardin

jueves, 17 de marzo de 2011

En recuerdo a...


Josefina Aldecoa.
Ayer a los 85 años, murió en su casa próxima a Santander.

Hija y nieta de maestras, nació en La Robla, León, en 1926, como Josefina Rodríguez. Toda su vida compatibilizó la enseñanza con la escritura. El Aldecoa lo adoptó en los años 80, cuando decidió regresar a su antigua y suspendida vocación literaria, como una forma de homenajear a su marido, el malogrado escritor realista Ignacio Aldecoa, que había fallecido en 1969, víctima de un infarto. La autora no volvió a casarse.

Reconozco no haber leído mucho de su obra, pero este Historia de una maestra, marcó mi formación durante los años de mi carrera universitaria.

Hermoso libro, tranquilo e intimista, donde la emociones fluyen, llegando hasta el lector, transmitiéndole la energía y fuerza que la autora, tras una aparente calma pone en boca de sus personajes y en sus palabras.

Inspirador.

Entrañable.

Inolvidable.

Mi recuerdo emocionado para esta escritora que vivirá siempre con sus palabras.


Sin duda, me quedaría con estas líneas que expresan de manera admirable todo por lo que merece la pena enseñar.

" La joya más preciosa carece de valor si la comparámos con un niño. La planta más hermosa es solo una pincelada de verdor, la máquina más complicada es imperfecta al lado de ese pequeño ser que piensa, ríe y llora. Y ese ser maravilloso, ese hombre en potencia ante el cual se doblega la naturaleza, nos ha sido confiado, mejor dicho, o será confiado a vosotras..."

martes, 15 de marzo de 2011

Intercambio-s

Hoy os muestro un intercambio que he realizado con Carmen de Bisutería divertida...¡No dudéis en pasaros por su blog!
Aquí os dejo el cuadro que le pinte y que le envié junto con algunas otras cosillas.
Está inspirado en una de mis pintoras favoritas: Shirley Novak. Me fascina su colorido tan vibrante, su pincelada suelta, la energía que transmiten todas sus obras...

Y aquí podéis ver, las cositas que me ha enviado... golosinas, chuches, unos pendientes bailarinas chulísimos, unas chapas superdivertidas...¡Genial!
Espero que haya una próxima vez...



Y este último que me acaba de llegar de Sara, con un estilo super- romántico y encantador...¡Delicioso!
¡Gracias Sara!

domingo, 13 de marzo de 2011

Sólo...una frase

Hoy en el periódico del domingo, esta frase:

"Siempre hay una luz a la orilla de cada oscuridad."
John Keats

Dedicado a Japón, a las revueltas islámicas, a los abusos diarios contra los derechos humanos...

domingo, 6 de marzo de 2011

Del lienzo a la pantalla

Leyendo una interesante lectura aparecida hoy en el periódico El país ("El arte por el arte" de Silvia Alexandrowitch), una reivindicación del movimiento esteticista en la mitad del siglo XIX, han venido a mi cabeza, algunas series y películas que llenan el -a veces gris -de nuestra vida diaria y aportan esa dosis - NECESARIA- de belleza a nuestras vidas.

Empezando, por dos EXCELENTES series británicas -¡Cómo no!- Desperate romantics y The imppressionist, prerrafaelistas e impresionistas, que aunque no son del todo fieles a la realidad, a veces nos acercan al gran público, lo cotidiano de sus vidas y como "voyeurs" asistimos a sus cuitas amorosa y a sus luchas en contra de lo establecido, el aplastante academicismo o la imperante moralidad, luchando contracorriente, enfrentándose y creando revoluciones -artísticas- que pasan a la historia del arte.





Esto en televisión por que en el cine, el arte ha corrido diferente suerte y exceptuando películas como La joven de la perla, otras han languidecido en las carteleras y debemos recurrir al dvd para rescatarlas de su olvido. Véase sino Pollock con Ed Harris a pesar del oscar de reparto a su actriz Marcia Gay Harden haciendo de Lee Krasner o la visión de Klimt a cargo de John Malkovich.

Y no hablemos del Modigliani con Andy García hermosa reivindicación de la relación Modi-Jeanne pero nunca superior a los amantes del Montparnasse), la fascinante La pasión de Camille Claudel, el Rembrandt de Charles Laughton, el Vincent de Kirk Douglas, el Toulosse de Vincent Minnelli , la Frida de Salma Hayek y las rarezas de Warhol en Yo disparé a Andy Warhol o de su aparición en el de Basquiat de Julian Schnabel o Artemisia de Agnes Mérlet.


Me apetece visionar y descubrir la Georgia O`Keefe de Joan Allen o el Caravaggio de Alessio Boni (ya casi no recuerdo el de Derek Jarman) y no esperar a encontrarlas a las tantas en un canal de televisión o en alguna tienda después de mucho rebuscar.








¡Ah! Y sin olvidar las españolas, de las que yo destacaría sobre todas las aproximaciones a Goya, de Saura, Dalí o Picasso o alguna versión para tv de Sorolla (¡¡¡Para cuando de artistas que no son para masas!!!) y en las que El sol del Membrillo de Victor Erice se erige como una obra maestra sobre la fascinante figura del genial Antonio López.