(Mientras se lee esta reseña, si a si gustas, escucha esta canción)





Ya solo con el título, mi imaginación vuelve al azul .



Y cuando abrimos su paginas,  la melancolía en los trazos grises, azulados  y carmesíes de la triste figura de la Sirena, nos invitan a pasar sus páginas.

La caracola, parece querer contarnos un secreto. Su secreto, entre el rumor de las olas y el barco mecido entre la niebla y los vientos.

Victoria (Francés) nos cuenta una historia de amor en el siglo XVIII…

“A la luz de la luna, las brumas más espesa dominarán su nueva existencia…antes de escuchar la nostálgica melodía del lamento del océano”

Y Zachary –rodeado por la muerte- y tras entregar su cuerpo al mar, será salvado por la Sirena, que en hermosas ilustraciones despliega, con portentosos trazos y a su vez, suaves y delicados de tonos violáceos y plateados que contrastan con la extrema blancura de su piel su piel, su cola…su hechizo.






De la primera repulsión  de Zachary ante la criatura marina, nacerá un profundo amor de fatales  consecuencias.

Dejaros llevar –si así lo queréis- por el edulcorado cuento rosa de Disney, pero nunca olvidéis, el trágico final de la Sirenita de Andersen.


"Cuando Ariel ha llegado al fin del camino recibe un último regalo: sus hermanas venderán sus cabelleras para conseguir un cuchillo que pueda liberarla. Traicionando sus sentimientos, no sólo renunciando a ellos, sino pervirtiéndolos matando al príncipe, ella podría regresar al pasado.
Andersen dulcifica el final haciendo que Ariel no muera convertida en espuma, como era su destino de sirena, sino que la transforma en un hija del aire, una criatura mística, capaz de ganar el alma inmortal por la que Ariel decía que daría los trescientos años de vida que le quedaban. Un don que parece fluir desde la misma naturaleza ardiente y fiel del amor que sentía. Consumida por él, de alguna manera ese fuego la ha transmutado en una clase de criatura diferente, por fin cercana a sus deseos.
El amor del príncipe no ha llegado, pero la fuerza de su propio amor resulta suficiente para dotarla de aquello que anhelaba: la vida eterna,”una parcela en el cielo”, que Andersen propone como aquello que confiere su verdadero sentido a la vida humana.
La sirenita me parece el cuento más triste de Andersen. Ante la ternura de las últimas líneas del cuento y a la vista de la propia vida de Andersen se hace difícil no sospechar que Andersen quería creer en este final de un modo íntimo. Quería proporcionar un sentido luminoso a cualquier clase de amor. Y que al contarnos cómo Ariel se contagiaba de aquello más peculiarmente humano por haber cometido la locura de dar cuanto era por un amor que no podía ser correspondido –el alma-, se estaba contando a sí mismo, consoladoramente, su propia humanidad.
“Porque, bien mirado, ¿qué es un cuento sino un traje hecho de palabras? Su misión es revelar la verdad. Para eso existen los cuentos, para vernos desnudos. Los cuentos de Andersen, como los trajes del emperador más melancólico, nos piden que no desdeñemos la tristeza, ya que en ella se guarda la memoria de esa vida que tal vez merecimos pero que no pudimos alcanzar. Eso fue la tristeza para él, la memoria de lo que nunca llegamos a vivir ni probablemente viviremos nunca. Nuestra historia más hermosa”. 
Gustavo Martín Garzo. 
Prólogo a La sirenita y otros cuentos, de Hans Christian Andersen. Anaya, 2004.


Edmund Dulac




Un sacrificio inmenso por un amor inmenso…como el océano.



Kira Miró y Sergio Mur



Comentarios

  1. Qué bonito y melancolico,los dibujos y el texto,es asi,detras de cada tristeza se esconde un pedacito de historia no vivida.Gracias por compartir y un abrazo!

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  2. Qué preciosidad... sobretodo acompañada de Bach...
    Besos...

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  3. Me encantan tus combinaciones en tus entradas, y las ilustraciones de Victoria, desconocía el título que nos traes de Norma. Un besote!!

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  4. Estos escritores infantiles de antes, tenían esos finales retorcidos que los años y Disney se han encargado de cambiar al punto de no recordar los originales. Mientras te leía y disfrutaba de las imágenes y la música, me vino a la mente la sirena de Waterhouse.
    Besos

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  5. Casualidad o no: me quedé prendada de estas ilustraciones en la feria del comic de Madrid, donde expuso los originales la autora. Realmente un trabajo fabuloso. Un beso grande
    Madrileña

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