Sal de vainilla



“Comer o no comer es una cuestión de dinero. 
Comer bien o comer mal es una cuestión de cultura.” 
Manuel Vázquez Montalbán 





Sal de vainilla 


Preparación: A cargo de la “chef” Ada Parellada 


“Nació en Granollers (Barcelona) al calor de los fogones de la famosa fonda Europa. Como sus padres no querían que se dedicará a la hostelería empezó a estudiar derecho, pero su pasión por la gastronomía la empujó a colarse en todas las cocinas que podía hasta que, finalmente y junto al que más tarde sería su marido, abrió el innovador restaurante Semproniana en Barcelona, así como los restaurantes Coses de Menjar, también en Barcelona y Acontecimiento en Lisboa. Ada Parellada colabora con varios medios de comunicación y televisiones locales catalanas. Entre otros, ha escrito los libros La bona cuina catalana (Ara Llibres, 2006), Como hecho en casa (Planeta, 2010) y la novela Sal de Vainilla (Planeta, 2012).” 




Cocción: A fuego lento 

Ingredientes

- Álex, cocinero de gran talento. 

- Annette, joven canadiense de incansable energía. 

- Carol, crítica gastronómica. 

- Óscar, bloguero aficionado a la cocina. 

- Frank Gabo repartidor de pescado procedente de Mozambique y su mujer, Graça. 

Preparación :

Precalentamos el horno o sea la cabeza del lector a una temperatura prudente, pero todo sin excedernos…con la dosis justa de tensión sexual, frescura, conocimientos culinarios, traiciones, dolorosos recuerdos… 

Póngase al Sr. Álex Graupera ,una mezcla de cocinero de autor al estilo Ferrán Adriá con el carácter –fuerte- de Patrick Ramsey, que expresa sus sentimientos de manera brusca, ruda, a veces cruel y grosera, escondiendo en el fondo un alma atormentada.








“Limpia las alcachofas, las hortalizas más nobles, a pesar de su aparente austeridad espartana. Parecen vestidas para la guerra…o para la vida, piensa Álex. (…) No hay que juzgar sus hojas duras y astillosas. Hay que creer en ella, hurgar, buscar su corazón. Sólo se necesita tiempo y dedicación para deshacerse de sus capas de dureza. Allí dentro, protegió de lo embates y las agresiones, hay un regalo, un extra de placer, un corazón tierno, sabroso, intenso y franco. Sin sorpresas, sin ambages, uno corazón noble, tenso y franco.” 


Así es Álex. 


Y le añadimos a una joven canadiense Annette, con un pobre castellano y de maneras sociales, extrovertidas y amenas, más que atractiva –pelirroja, rizos, pecas “bailonas”- y aficionada a la cocina con un máster en antropología culinaria (sus discursos sobre la historia de los alimentos es de lo mejorcito del libro) y con un pasado más que “complicado” y turbulento.



Situemos los ingredientes en la “cazuela” del “Viejo mundo”, un restaurante al borde la a quiebra por las inquebrantables convicciones de Álex acerca de ciertos alimentos -¡¡¡adoro las patatas fritas y los huevos!!! ¿Hay algo de malo?- y ciertas comidas. 

Y de manera pausada, como se hacen los buenos platos, entre alimentos recién cortados y salteados, recetas y condimentos…el amor surgirá, a fuego lento, entre confidencias a dos, complicidad, y ese caparazón de Álex, irá rompiéndose ante la contagiosa alegría de Annette…en el fondo los dos NECESITAN amar y ser amados y sus circunstancias les hacen idóneos para ese enamoramiento gradual.



Pero claro, ciertos ingredientes pueden dar un toque amargo al plato (esa Carol…) o darles el justo toque para que sepa mejor (Óscar, Eric en el último momentos…) y ante todo la “jefa” de cocina (Ada Parellada), saltea todo a la perfección para servirlo al cliente en óptimas condiciones. 

Y así lo hace, y con sus páginas logra transmitir su amor incondicional a la cocina.



Lo mejor del libro – y para mi todo un descubrimiento- esas charlas eruditas –y geniales- de Annettte acerca de los alimentos. 


“ Los aztecas batían el chocolate con dos varitas y hacían un ruido muy característico, “choco, choco”. Le añadían agua: la palabra original es alt, de ahí su nombre: choco-alt, de unir el nombre del agua con la onomatopeya del ruido de la varita contra el chocolate.” 



“Los tomates y las patatas pertenecen a la misma familia. (…) La planta (tomate) triunfó por sus hermosas flores como ornamento del palacio (emperador Carlos). Incluso se comían como si se tratara de algo exquisito, como hacemos ahora con las flores de calabacín. El tubérculo, en cambio, era considerado como comida para cerdos, era imposible que bajo tierra surgiera algo bueno, y la iglesia llegó a prohibir su consumo, alegando que era obra del diablo y que solos servía para alimentar al ganado (…)” 



Esta entrada me sirve, para invitar a todos los comensales de este humilde blog, a degustar las exquisitas recetas de mi querida amiga Cecilia, que nos descubre un montón de sabrosos platos de manera fácil y amena en su blog, El caldero de Calderot… 



¡Animaos a hincarle el diente!

Comentarios

  1. ohhhh, ahora me arrepiento de no haberlo pedido...jajaja, me paso por el blog que recomiendas. Me llevo la foto de Gordon Ramsey,el ídolo de mi señor esposo. Un besote!!!

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  2. Que bonita entrada! Con la novela de "Juntos, nada más" recientemente acabada he encontrado connexiones con el libro que comentas. Me lo apunto para más adelante, que si no, quizá se me contagien y el segundo no me guste... como me ha pasado otras veces.
    Por cierto, reconozco algunas fotos de pelis sobre parejas y cocina, hay unas cuantas, verdad? A cuales pertenecen las fotos?
    Besos.

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  3. La comida y yo nos llevamos fatal, no soy nada fan de la gastronomía (quitando los dulces). Creo que, al contrario que casi todo el país, como única y exclusivamente para no morir :(
    Eso sí, me paso por el blog que recomiendas.
    Besitos.

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  4. Gordon me chifla...es tan serio, je, je...^_^

    Las pelis son Deliciosa Martha y su versión americana (Sin reservas) y otra que me muero de curiosidad por ver Bon Appettit pero solo por que sala Giulio Berrutti, je, je...^_^

    Y Laura...¡soy de las tuyas 100% ! Dulces, dulces...Pero oye... este libro me ha encantado...;-)

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  5. Que buena reseña y que original imposible no quedarse con el título.

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  6. Entran ganas de meterse entre fogones...
    Deliciosa Marta es una preciosidad...hubo una época en que la veía muy amenudo.
    Pero no me gustó nada la versión que hicieron norteamericana...en fin...supongo que sentí que era un plagio, aunque no lo fuera.
    Tomo nota de las otras que nombras.
    Un besin!!

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  7. Interesante tu entrada y tratada muy originalmente!
    Un gran abrazo
    PD.Hace mucho que no venía pues estoy terminando mi tercer novela y me tiene muy ocupada.

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  8. Hola Noelia amiga, recién ahora me puedo pasar por aquí para decirte que me sorprendió muchísimo y gratamente tu entrada, me encantó.
    Y muchas gracias por recomendar mi blog.
    Bon Appetit la vi, pero doblada, de modo que al Giulio Berruti no lo pude apreciar en toda su magnitud, pero la peli, está muy bien.

    Te mando un abrazo virtual lleno de energía.

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  9. Odio cocinar jajaja, mi cocina está nuevecita y el horno sin estrenar!
    Así y todo, tengo que vivir a dieta.
    Sólo vi la película de Catherine Z.
    Le huyo a la cocina hasta por TV.
    Besos

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  10. Hola!
    La verdad es que pinta bastante bien!
    Te sigo y te invito a que te pases por mi blog.
    Un beso.

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  11. No paso por aquí todo lo a menudo que me gustaría pero el tiempo es el que es y mis días deberían tener 34 horas como mínimo...Pero siempre que te visito me en cantan tus entradas.
    Feliz semana y feliz dia del libro
    Besos de colores

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  12. Hola!! que entrada tan distinta a todas. Es delicada, original y muy divertida.

    Me siento muy halagada

    Saludos,
    Ada

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