martes, 23 de diciembre de 2014

Feliz Navidad



"Sólo la ilusión es fértil,
sólo ella es origen"

Emil Cioran

Desde esta "pequeña" ventanita y mi humilde blog,
os deseo Feliz Navidad.

domingo, 7 de diciembre de 2014

El Greco arte y oficio




El exquisito montaje –casi teatral- de El Greco arte y oficio, el juego de luces y sobras que se elevan hasta el techo del maravilloso artesonado del museo de Sta. Cruz, nos hacen entrar en un sueño, en el que estallan los colores del genio griego, en arriesgadas, pero increíblemente acertadas composiciones, casi arquitectónicas, en un juego de miradas y gestos que hacen cómplice al espectador.

Tal vez esta misma virtud, nos hace “obviar” al gran artista, pues este año, hemos estado saturado con su mediática presencia. 
Y más si tenemos en cuenta, las diferentes versiones –del artista y de su taller, seguidores - que nos muestra la exposición, lo que nos puede llevar –sino somos conocedores de su estilo- a dudas.


Quizás hecho en falta ese toque de locura que el Greco imprime en sus lienzos, esa parte de juego que el público debería sentir al contemplar su obra, olvidando tanta seriedad y compostura.

Recrear su taller, su manera  de trabajar hubiera sido un gran acierto, algo que con un simple vídeo podrá ser fácilmente olvidado.
No obstante, algunas de las piezas te dejan sin habla y eso…solo un gran artista puede hacerlo…

…Cerramos el telón…hasta la próxima.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Tejiendo un sueño (Palacio Real de La Granja de San Ildefonso)



Ella teje una tela día y noche,

tela mágica de hermosos colores.

Ha oído murmurar un rumor, sobre

una maldición: ay como se asome

y mire lejos, hacia Camelot.

No sabe que maldición pueda ser,

ella teje y no deja de tejer,

y otra cosa no hay que pueda temer,

la dama de Shalott.

Alfred Tennyson



Detalle del tapiz de la   Fortuna
Pieter van Aelst (act. 1495-1531), según cartón atribuido a Bernard van Orley (1487/91-1541) y Jan Gossaert de Mabuse 
Oro, plata, seda y lana
498 x 846 cm
Colección:Carlos V



La habitación…en penumbra.

Cual cámara secreta aguarda al visitante.

Enormes tapices visten sus paredes con hilos de oro y pata.

A la caricia de la luz, enciendes sus dibujos estallando en los ojos.

Perdida en el exquisito dibujo te cuentan historias al oído…

Antiguas, pasadas, soñadas…imaginadas…

Vislumbras el dolor en sus manos,

El gigantesco cartón saturado de líneas, matices…

Los andamios alcanzando sus bordes, rebosando sus límites.

Las uñas, aún bañadas en el tinte de sus hilos.

La espalda vencida en las inagotables horas de trabajo.

El cuello, sufriendo la postura.

Y cuál viajero en el tiempo navegas por la historia,

Reverso mostrado, enmarañado de hilos.

¡Quién pudiera acariciarlo!

Quién pudiera mirarlo en su soledad, solo al alcance de ricos y poderosos.

Lo imaginaré mío…en el silencio.



El Honor: Segundo paño de la serie Los Honores.
Manufactura de Pieter van Aelst, Bruselas, c. 1520, en oro, plata, seda y lana (500x1000 cm).
Viajó como muestra de la serie hasta España en 1525, para que el emperador Carlos V decidiese comprar estos tapices.
Palacio de la Granja de San Ildefonso, Segovia.



Dos factores influían en el elevado coste de los paños: el tiempo necesario para su manufactura y, especialmente, la calidad de los materiales. Entre los siglos XV y XVIII la mano de obra de los tejedores era barata. No obstante, tapices que alcanzaban diez metros de anchura y cuatro de altura (dimensiones en absoluto excepcionales pues los hay mayores), exigían muchas jornadas, a veces años, y varios tejedores trabajando a la vez. Cada uno podía cubrir una anchura de algo menos de un metro, lo que suponía al menos cuatro tejedores laborando a la vez en un tapiz como el propuesto. Teniendo en cuenta que en una jornada sólo podían avanzar unos pocos centímetros (esto dependía de lo tupida que fuese la trama), se entiende que el coste de la mano de obra acabara siendo importante. Pero el factor que más influía en el precio era la utilización de preciados materiales: la seda era cara, y mucho más los hilos con plata, y especialmente con oro, de manera que, aunque el coste final dependiera de los componentes, siempre era elevado.
A pesar de su frialdad, las cifras no dejan duda respecto al valor que se daba a los tapices en comparación con las pinturas, y es que hasta el siglo XVIII la tapicería fue la principal entre las artes visuales, algo que se aprecia en la función ceremonial y representativa que tenían los tapices en las celebraciones más significativas. 
Miguel Ángel Zalama

Y estos...mis favoritos...
Algún día los veré ...




domingo, 19 de octubre de 2014

The mindy project

¡Cuánto tiempo sin escribir una nueva entrada!
Pero ahora...me apetecía.
Y sobre todo para recomendaros esta estupenda serie.


Existe más de una razón para verla:

1-  Las risas están aseguradas. Hoy en día., tal y como está el panorama -no hablaremos de virus, crisis, tarjetas en blanco, desahucios, etc.- que te hagan pasar un buen rato, sin demasiadas complicaciones ni pretensiones  y riéndote de lo lindo como hace mucho no lo había  hecho...pues que queréis que os diga....conmigo tiene una fan declarada.
Y si encima le chifla el tandem Meg Ryan- Tom Hanks y Sandra Bullock...





2- ¿Cómo no te va a car bien Mindy Lahiri? Si te gusta la locura contagiosa de la gran y fabulosa Miranda (Such fun!) ...será misión imposible no sentir empatía absoluta con esta mujer.


Por cierto...existirá una gran facilidad para el intercambio de ropa creativa y divertida entre amigas...sin palabras...
Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee...
3- Vale, vale...Danny Castellano (Chris Messina)  no es Jamie Fraser (Outlander), pero cuando tras esa fachada  gruñona y sarcástica, se  nos muestra   como un amigo tierno y comprensible y parece una de sus sonrisas...aparte de sus dotes par el baile...ejem, ejem...


Caso aparte su conocimiento del mundo tecnológico...

4- Cada personaje de la serie es a cada cuál más divertido...Morgan único en sus rarezas, Jeremy tan creído de si mismo,  Betsy pura inocencia, Beverly más cascarrabias imposible..

.

5- Me apunto a vivir en el Nueva york de Mindy y tenerla como vecina...ideal como guía por la ciudad que nunca duerme.
Y encima...menuda choza tiene la doctora.

Me pido su vestidor.

6- Con la de cantidad de series de médicas divertidas , pongamos a Margarethe "Gretche" en Diario de una doctora o   a la doctora Fritzi Frühling en Bienvenida al pueblo doctora (otra serie que me gustaría terminar de ver) , me pido a Mindy de ginecóloga.  

Lo que dan de si los ascensores en las series de médicos.

Ahora tengo unas ganas locas de ver la segunda y la tercera ...yaaaaaaaaaaaaaaaaaa.



Por cierto...aunque el blog anda un poco en modo "stand by" a ver si llegamos a 200 seguidores y hago un sorteo para navidad. 

¡¡Buena semana!!




lunes, 1 de septiembre de 2014

Philippe Derblay

La banda sonora:

"Mi querida amiga,

Te escribo esta líneas aún sintiendo el latido del corazón en la mano, no sé si por la herida infligida hace tiempo por el impulso de ver caer herido en ese absurdo duelo a mi amado Philippe o por la emoción que me embriaga por todos estos días –con sus noches- vividos.



Por fin puedo declararme completamente suya y aún pecando de indiscreta o de falta de recato, decírtelo a ti, mi confidente en esos largos meses de angustia y desesperación de los que he sido enteramente culpable, se muestra ante mis ojos como imperante y necesario.



Ni un reproche ha salido de los labios de mi esposo, solo sus besos.

Ni una palabra a mi comportamiento pasado, cruel, orgulloso y altivo. 

En mi oído, solo ha derramado palabras que no podría confesarte sin colorear mis mejillas.


Mis días, los paso respirando su mismo aire, devolviéndole cada segundo de mi vida lo que antes fue hiriente frialdad con ternura infinita, sin límites, admirándole en silencio pues no quiere reconocimiento alguno a su valía en público aunque en privado, mis ojos le dicen todo lo que mi corazón no alcanzaba a expresarle antes. 


La felicidad crece a nuestro alrededor, aumentado por la que vemos en los rostros de Octave y Suzanne tras su boda, o en la cara de nuestra madre, serena y paciente en su descanso, aunque he de confesarte que cierto caballero tiene interés más que creciente y caballeroso ante mi Sra. Madre Beaulieu…si, si…el notario Bachelin…¡¡¡Quién lo diría!!!


Aunque si he de ser sincera, me duelen las noticias sobre la disipada vida del duque de Bligny y su Athènaïs, pues ningún mal reclamo para sus atormentadas almas, caídas en el juego, los celos, los engaños y la depravación moral.


No soñé semejante final para sus corazones.

Aquella sombra, ya no enturbia mi feliz presente repleto de dichas nuevas. 


Philippe me reclama a su lado querida amiga. 


Me contempla embelesado mientras deposita un beso en mi nuca.


Aún no he podido contarle el feliz acontecimiento. Tú serás la primera aunque tal vez, pueda parecerte que pecó de euforia, pero no deseo contenerme.


Siento otro latido en mi interior. Un perfecto continuará en mi historia. 




A pesar del todo dolor infringido, del causado, del provocado, todo ahora cobra sentido y si ha sido necesario el viaje, el desenlace ha merecido la pena.

Si notas este papel húmedo, son las lágrimas que brotan de las alegrías ya no de las pasadas penas.

Gracias por estar ahí. Mis mayores bendiciones para ti y para el barón de Prefont.

Te ruego, que también des mi más cordial saludo a nuestra amiga común Susannah.

Ella lo entenderá todo.

Con inmenso afecto, la Sra. Derblay"



domingo, 3 de agosto de 2014

De mayor quiero ser como Lotte Reiniger


"A Lotte Reiniger, nacida en una familia alemana de clase media, su pasión por las marionetas y el cine la llevó a estudiar teatro y a codearse, siendo todavía una adolescente, con el meollo de la intelectualidad berlinesa de entreguerras y a convertirse en una figura única e irrepetible en la historia del cine. Cultivó, hasta alcanzar la más absoluta perfección, un arte singular: el de las siluetas recortadas y luego animadas gracias a los trucos cinematográficos. Con unas tijeras y papel negro era capaz de crear universos hechizados, criaturas maravillosas, mágicas alfombras voladoras, hacer aparecer demonios malévolos o crecer palacios voladores desde la nada.

Fue cineasta y musa de la vanguardia alemana de los años 1920. En ella se encuentran los orígenes del mundo del cine animado, del que se enamoró en su adolescencia: Dedicó tres años de su vida a crear el largometraje animado Las aventuras del príncipe Achmed, el primer largometraje de animación que se conserva (*), estrenado en 1926. Mantuvo lazos estrechos con los círculos culturales del Berlín de la época: creó el decorado de algunas representaciones en el teatro Volksbühne, conoció a Bertold Brecht y rodó varios cortos publicitarios. Por sus películas de animación, casi siempre dirigido al público infantil, siempre sobre argumentos de raíz popular, recibió infinidad de aplausos y premios. De su film Papageno (1935), Jean Renoir dijo que era el mejor equivalente óptico a la música de Mozart.

Melómana apasionada, hizo bailar sus siluetas al compás de infinidad de óperas, como Carmen, La flauta mágica, Cosi fan tutte y Las bodas de Fígaro. Le preocupaba más la creatividad en el cine que la técnica, por lo que hizo avanzar cinematográficamente el teatro de sombras, un género que hunde sus raíces en Asia desde hace ya mil años. Su talento único no ha tenido sucesor en este terreno.

Su fantasía no se parece en nada a la fantasía tecnificada y, a veces relamida de Disney. Su magia reside en la imperfección, en el «hecho a mano», en las limitaciones técnicas y factura artesanal, que dejaba la magia a la imaginación el espectador." 


http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/figuraslottereiniger.htm


El trabajo de esta mujer es maravilloso y desconocía su existencia hasta que yo misma intenté hacer una historia con siluetas, pero vamos...a años luz de la maestría de esta gran ARTISTA.


Espero que sus obras os gusten tanto como a mí...y os dejo mi "experimento" a ver si os gusta.


¡Ah! Gracias a Ro del blog http://prooofeee.blogspot.com.es/2014/01/un-dia.html que me inspiro mostrándome el kamishibai que había comprado y que me ha dado una utilidad este año que no os lo podéis imaginar.

Y gracias a la Editorial dÉpoca, pues este trabajo está dedicado a ellos, a sus nuevas y maravillosas obras Philippe Deblay o Amor y orgullo (1882)  obra maestra de Georges Ohnet y El inocente de
Gabriele D´Annunzio...recuperando clásicos imprescindibles....¡¡¡Gracias!!! 


domingo, 13 de julio de 2014

La noche toledana




Tenía una cita.

Hora…16:45.

Allí me estaba esperando.
Impecablemente vestido, con su gorguera al cuello, un personaje de de otros tiempos.

Sus seguidores también le aguardaban. 
Como fans enloquecidos abarrotaban las salas que él solo llenaba con su presencia
Los grupos se paraban a admirarle, pero muchos lanzaban piropos a su mujer… ¿O tal vez no lo era?


A él, le daba igual.
Ya no le importaban las críticas antes sufridas, ahora, era idolatrado.
Este era su año…él bien lo sabía.
Y vaya año.
Logró reunir para su “fiesta” a los grandes amigos, artistas de todos los tiempos que tanto se habían inspirado en él.

Picasso, Pollock, Sorolla, Zuloaga, Modigliani, Bacon, Giacometti, Manet, Cézanne, Saura, Bomberg, Chagall, Soutine, Orozco, el colorido exultante del maestro Rivera…



A la salida, me cogió de la mano…”La noche toledana aún no ha terminado” me susurró al oído.
La distancia desapareció, y me encontré caminando por la ciudad que le acogió desde su tierra natal.

“Te enseñaré mi casa” me dijo “aún es pronto para que despiertes del sueño”

Y bajo la luz de la luna, recorrimos el jardín en penumbra, el patio, el casa llena de estancias, y me fue revelando sus secretos…como lograba que el color vibrara en sus cuadros y los rostros de vírgenes y santos me miraran a través de tantos años vividos, contemplados por miles de ojos curiosos.

“Lo sé” pensé para mí” No sabes lo te he seguido todo este tiempo”

Y después, recorrimos las callejuelas llenas de cuestas y pendientes, de silencios rotos por el beso de una pareja a escondidas, por los niños gritando juguetones arrimados contra para de dejando que las luces de un coche rompieran por un breve instante la magia.

A lo lejos, el bullicio de la plaza.

El color amarillento de las farolas, el barrio judío a nuestros pies.
Y me llevo hasta ella, grande imponente, colosal… ¿Cuántos calificativos admitiría?
Lienzo de piedra orgulloso.

Estallido de aplausos…
Sentí su roce, mi piel estremecida ante la gota de pintura.
Ya no estaba a mi lado, se había elevado junto al rojo a lo alto de la gran torre…


“Vuelve pronto” me dijo…”aún queda te queda tanto por aprender”

Que así sea.

sábado, 5 de julio de 2014

Alma Tadema y la pintura victoriana



Asfalto bañado en lluvia.

Alfombra de charcos.

Madrid…respira.

Pies mojados.

Manos frías.

Frágiles paraguas en procesión por el paseo del Prado.

Vendedores ambulantes junto al Mcdonalds.

Julio…revuelto de tormentas y rayos.

Sala Burdeos…sueño prerrafaelista.

Rossetti me saluda desde la entrada, atravesando mi corazón con sus flechas.


Millais me eleva por los aires subida en sus hombros.

¡Ten cuidado!” me grita “La senda del amor verdadero nunca ha sido fácil”

Me llama el rumor del mar por mi nombre.

El mar…

Ejercicio magistral de luz sobre su espejo de agua…


…sobre su piel bañada al sol…

…sobre los pliegues enredándose en mis piernas mojadas…


“¿Lo hueles?”

Violetas y otras flores entierran mi cuerpo ante su presencia.

“¡Ave…alma!”


Cuéntame un cuento, aunque sea griego.

Dímelo al oído.

Escucharé sentada a tus pies, confundiéndome en el magenta.

“Sigue…no pares”

No…aún no estoy cansada…estoy perdida.
Perdida en sus miradas,
que me atrapan, me miran,
 me hablan, me cuentan,
me encierran en sus marcos dorados,
me enamoran, me hechizan,
la luz me llama, el detalle me seduce…

Ya no sé si son los cuadros o son sus vidas…artistas apasionados.

“Os lo prometo” les digo “Volveré”



domingo, 29 de junio de 2014

Amy Foster



Verano.

Y de nuevo, retomar la costumbre de acompañar tú tiempo de descanso con las lecturas amontonadas en tú mesilla –junto a la luz de la vieja lámpara- que cada día te miraban con tristeza por su abandono. 

Le coges entre tus manos, pequeño, cómodo, cariñosamente familiar, con sus ilustraciones en tonos verdes-azulados que solo te hacen añorar el olor a mar y la húmeda tierra. 



O, tal vez, recuerdas deleitándote en las salvajes pinturas del gran maestro al que tanto admiras: Turner.
El naufragio (1805) Joseph Turner
Amy Foster es su nombre.

Te visita el recuerdo de la hermosa melodía de John Barry.


La danza apasionada de Vincent Pérez, con el profundo mar como telón de fondo para sus ojos azules.


Hermoso relato que supera con creces a la película.

Un extranjero, un naufrago que a pesar de la incomprensión, del prejuicio a lo extraño que le rodea, de las miradas de desprecio encontrará ese refugio en brazos de un mujer, invisible a la mayoría, menos para él. 

Y a pesar de que el libro no es tan “edulcorado” como la película, es más intenso lo que nos provoca, más real el dolor de Yanko. 

“Con el tiempo, la gente se acostumbró a verlo. Pero jamás se acostumbró a él”

Y aún siendo fiel la película en muchos aspectos –los esenciales- al libro –que no los personajes femeninos- el libro posee una autenticidad, una belleza que lo hace único.

Sarah Miles...la perfecta Amy.
Ahora, escuchemos el rumor de las olas, quizás…nos traiga una nueva historia…


El sueño tras el esfuerzo,

tras la tempestad el puerto,

el reposo tras la guerra,

la muerte tras la vida harto complacen.



(Versos de Edmund Spenser en la tumba de Joseph Conrad)