Alma Tadema y la pintura victoriana



Asfalto bañado en lluvia.

Alfombra de charcos.

Madrid…respira.

Pies mojados.

Manos frías.

Frágiles paraguas en procesión por el paseo del Prado.

Vendedores ambulantes junto al Mcdonalds.

Julio…revuelto de tormentas y rayos.

Sala Burdeos…sueño prerrafaelista.

Rossetti me saluda desde la entrada, atravesando mi corazón con sus flechas.


Millais me eleva por los aires subida en sus hombros.

¡Ten cuidado!” me grita “La senda del amor verdadero nunca ha sido fácil”

Me llama el rumor del mar por mi nombre.

El mar…

Ejercicio magistral de luz sobre su espejo de agua…


…sobre su piel bañada al sol…

…sobre los pliegues enredándose en mis piernas mojadas…


“¿Lo hueles?”

Violetas y otras flores entierran mi cuerpo ante su presencia.

“¡Ave…alma!”


Cuéntame un cuento, aunque sea griego.

Dímelo al oído.

Escucharé sentada a tus pies, confundiéndome en el magenta.

“Sigue…no pares”

No…aún no estoy cansada…estoy perdida.
Perdida en sus miradas,
que me atrapan, me miran,
 me hablan, me cuentan,
me encierran en sus marcos dorados,
me enamoran, me hechizan,
la luz me llama, el detalle me seduce…

Ya no sé si son los cuadros o son sus vidas…artistas apasionados.

“Os lo prometo” les digo “Volveré”



Comentarios

  1. Despues de mucho tiempo, hoy estoy recorriendo los bellos blogs de mis amigas...Te mando un gran abrazo

    ResponderEliminar
  2. Hola. Quise con todas mis ganas pero no pude ir a Madrid a ver esta expo. Pero encontre tu blog y me has hecho sentirla. Gracias!! Creo que quiero conocerte.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Summer in February

Recuerdo infantil: María Pascual