domingo, 3 de agosto de 2014

De mayor quiero ser como Lotte Reiniger


"A Lotte Reiniger, nacida en una familia alemana de clase media, su pasión por las marionetas y el cine la llevó a estudiar teatro y a codearse, siendo todavía una adolescente, con el meollo de la intelectualidad berlinesa de entreguerras y a convertirse en una figura única e irrepetible en la historia del cine. Cultivó, hasta alcanzar la más absoluta perfección, un arte singular: el de las siluetas recortadas y luego animadas gracias a los trucos cinematográficos. Con unas tijeras y papel negro era capaz de crear universos hechizados, criaturas maravillosas, mágicas alfombras voladoras, hacer aparecer demonios malévolos o crecer palacios voladores desde la nada.

Fue cineasta y musa de la vanguardia alemana de los años 1920. En ella se encuentran los orígenes del mundo del cine animado, del que se enamoró en su adolescencia: Dedicó tres años de su vida a crear el largometraje animado Las aventuras del príncipe Achmed, el primer largometraje de animación que se conserva (*), estrenado en 1926. Mantuvo lazos estrechos con los círculos culturales del Berlín de la época: creó el decorado de algunas representaciones en el teatro Volksbühne, conoció a Bertold Brecht y rodó varios cortos publicitarios. Por sus películas de animación, casi siempre dirigido al público infantil, siempre sobre argumentos de raíz popular, recibió infinidad de aplausos y premios. De su film Papageno (1935), Jean Renoir dijo que era el mejor equivalente óptico a la música de Mozart.

Melómana apasionada, hizo bailar sus siluetas al compás de infinidad de óperas, como Carmen, La flauta mágica, Cosi fan tutte y Las bodas de Fígaro. Le preocupaba más la creatividad en el cine que la técnica, por lo que hizo avanzar cinematográficamente el teatro de sombras, un género que hunde sus raíces en Asia desde hace ya mil años. Su talento único no ha tenido sucesor en este terreno.

Su fantasía no se parece en nada a la fantasía tecnificada y, a veces relamida de Disney. Su magia reside en la imperfección, en el «hecho a mano», en las limitaciones técnicas y factura artesanal, que dejaba la magia a la imaginación el espectador." 


http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/figuraslottereiniger.htm


El trabajo de esta mujer es maravilloso y desconocía su existencia hasta que yo misma intenté hacer una historia con siluetas, pero vamos...a años luz de la maestría de esta gran ARTISTA.


Espero que sus obras os gusten tanto como a mí...y os dejo mi "experimento" a ver si os gusta.


¡Ah! Gracias a Ro del blog http://prooofeee.blogspot.com.es/2014/01/un-dia.html que me inspiro mostrándome el kamishibai que había comprado y que me ha dado una utilidad este año que no os lo podéis imaginar.

Y gracias a la Editorial dÉpoca, pues este trabajo está dedicado a ellos, a sus nuevas y maravillosas obras Philippe Deblay o Amor y orgullo (1882)  obra maestra de Georges Ohnet y El inocente de
Gabriele D´Annunzio...recuperando clásicos imprescindibles....¡¡¡Gracias!!!