miércoles, 16 de marzo de 2016

Eifman ballet rodin





Sala Roja.

¿Rojo pasión?

¿Rojo Dolor?

¿Rojo ira y destrucción?

Luz que se apaga.

Comienza el sueño de la creación.

El cuerpo, materia de carne y hueso, 
se curva, arquea, doblega, se contorsiona en caprichosas formas, 
grita, suda, se rompe, vive al ritmo de las piezas -exquisitas- 
Debussy, Camille Saint-Saens, Satie, Ravel…

Y en las formas que abrazan el aire, los ves… 
Rodin, Camille y el tercer vértice que resquebraja, 
con su oscura presencia el sueño de los amantes: 
Rose Beuret.

Sientes la piedra emergiendo del golpe maestro, 
el cuerpo convertido en materia de creación.

Reconoces todas sus obras.


Admiras el salto, el equilibrio imperfecto en la entrega.


El vals que conduce al infierno,


El grito del manicomio que rasga el escenario.


La invitación a la locura con solo extender tú mano.


Duele su dolor.

Camille…la apasionada.

Enamorada.

Abierta.

Entregada.

Rechazada.

Arrodillada.


Destructora.

Alcohólica.

¿Loca?

Escultura.

MUJER.



ARTISTA.